
Al pulsar el botón, el elevador sube hasta el primer nivel, y una vez el elevador circular llega a su destino aparece una pasarela para que los pasajeros desembarquen.
Es un curioso ingenio para que las personas discapacitadas, mayores y niños, puedan acceder fácilmente al recinto del museo. Lo interesante es que los ocupantes viajan como si estuvieran en un balcón de manera que pueden observar el entorno.

Un comentario
«inspirado en el ascensor de la tienda Apple de Nueva York», ¿seguro? El ascensor del Louvre es de 1989, y la primera Apple Store del 2001… No nos confundamos de qué se inspira en qué.